Tomo la certidumbre por prescripción médica. Veo con mucha claridad interesantes garabatos atorados en el ruedo de su falda. Mudo, el índice de mi diestra recorre todo con aire de erudito, y ese gesto que ya no engaña a nadie es tan cierto como que no entiendo nada.
Sus ojos son fuego
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Un texto de Gonzalo Soltero (1973), uno de los imaginadores mexicanos más
elusivos.
Hace 16 horas
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